martes, 31 de marzo de 2009
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12:50
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Antonio Torres Heredia hijo y nieto de Camborios
con una vara de miembre va ha Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna anda despacio y garboso.
Sus empabanadas bucles le brillaban entre los ojos.
A la mitad del camino cortó limones redondos
y los fue tirando al agua hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino bajo la rama de un olmo
guardia civil caminera y lo llevó codo con codo.
El día se va despacio la tarde colgada a un hombro,
donde una larga torera sobre el mar y los arroyos.
Los aceitunas aguardan la noche de capriconio
y una corta brisa , escuestre, salta los montes de plomo.
Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios
viene sin vara de mimbre entre los cincos tríconios.
Antonio, ¿ Quien eres tú ?
Si te llamaras CAmborios hubiera hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie, ni legítimo Camborio.
¡ Se acabaran los gitanos que ivan por el montes solos !
Están las viejos cuchillos triturando bajo el polvo.
A las nueve de la noche lo llevan al calabozo.
Mientras los guardias civiles beben limonadas todos.
Y a los nueve de la noche le cierra el calabozo.
Mientras el cielo reluce como la grupo de un potro.
La muerte de Antoñito el Camborio.
Voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan voz de clavel varonil.
Les clavó sobre los botas mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos jabonados de delfín.
Bañó con sangre enemiga su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales y tuvo que sucumbir.
Cuando las estrellas clavan relojes al agua gris,
cuando lso eralessueñan verónicas de alhelí,
Voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir.
Antonio Torres Heredia ,Canborio de dura crin,
moreno de verde luna, voz de clavel varonil:
¿ Quien te ha dicho la vida cerca del Guadalquivir ?
Mis cuatro primos Heredias hijos de Benamejí.
Lo que en otros no envidiavan, ya lo envidiaban en mí.
Zapatos color corinto, y este cutis amasadocon aceituna y jazmín.
¡ Ay Antonio el Camborio digno de una emperatriz !
Acuérdate de la Virgen por que te vas ha morir.
¡ Ay Fedérico García llama a la Guardis Civil.
Ya mi talle se ha quebradocomo caña de maíz.
Tres golpes de sangre tuvo, y se murió de perfil.
Viva moneda que nunca se volverá a repetir.
Un ángel marchoso pone su cabeza en un cojín.
Otros de rubor cansado, encendieron un candil.
Y cuando los cuatro primos llegan a Benamejí,
voces de muerte cesaron cerca del Guadalquivir.
con una vara de miembre va ha Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna anda despacio y garboso.
Sus empabanadas bucles le brillaban entre los ojos.
A la mitad del camino cortó limones redondos
y los fue tirando al agua hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino bajo la rama de un olmo
guardia civil caminera y lo llevó codo con codo.
El día se va despacio la tarde colgada a un hombro,
donde una larga torera sobre el mar y los arroyos.
Los aceitunas aguardan la noche de capriconio
y una corta brisa , escuestre, salta los montes de plomo.
Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios
viene sin vara de mimbre entre los cincos tríconios.
Antonio, ¿ Quien eres tú ?
Si te llamaras CAmborios hubiera hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie, ni legítimo Camborio.
¡ Se acabaran los gitanos que ivan por el montes solos !
Están las viejos cuchillos triturando bajo el polvo.
A las nueve de la noche lo llevan al calabozo.
Mientras los guardias civiles beben limonadas todos.
Y a los nueve de la noche le cierra el calabozo.
Mientras el cielo reluce como la grupo de un potro.
La muerte de Antoñito el Camborio.
Voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan voz de clavel varonil.
Les clavó sobre los botas mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos jabonados de delfín.
Bañó con sangre enemiga su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales y tuvo que sucumbir.
Cuando las estrellas clavan relojes al agua gris,
cuando lso eralessueñan verónicas de alhelí,
Voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir.
Antonio Torres Heredia ,Canborio de dura crin,
moreno de verde luna, voz de clavel varonil:
¿ Quien te ha dicho la vida cerca del Guadalquivir ?
Mis cuatro primos Heredias hijos de Benamejí.
Lo que en otros no envidiavan, ya lo envidiaban en mí.
Zapatos color corinto, y este cutis amasadocon aceituna y jazmín.
¡ Ay Antonio el Camborio digno de una emperatriz !
Acuérdate de la Virgen por que te vas ha morir.
¡ Ay Fedérico García llama a la Guardis Civil.
Ya mi talle se ha quebradocomo caña de maíz.
Tres golpes de sangre tuvo, y se murió de perfil.
Viva moneda que nunca se volverá a repetir.
Un ángel marchoso pone su cabeza en un cojín.
Otros de rubor cansado, encendieron un candil.
Y cuando los cuatro primos llegan a Benamejí,
voces de muerte cesaron cerca del Guadalquivir.
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woka woka
